Crítica de la película Las flores de la guerra por Iñaki Ortiz

China quiere ser Hollywood


2/5
06/03/2013

Crítica de Las flores de la guerra
por Iñaki Ortiz



Carátula de la película China será la próxima primera potencia mundial, pero hay algo en lo que todavía los americanos ganan por goleada: en su capacidad de exportación cinematográfica con la consiguiente influencia social en el resto del mundo. Aunque a los chinos aún les queda mucho camino por andar, en este sentido, sobre todo debido a los diferentes códigos cinéfilos, lo cierto es que ya han empezado a hacer los deberes. Grandes superproducciones, muchas veces orientadas a hablar sobre la historia de China desde un prisma patriótico y muchas veces revanchista a cuenta de la segunda guerra mundial. Pienso, por ejemplo, en City of Life an Death, premiada en el Festival de San Sebastián, con un presupuesto importante y muy orientada a imitar al cine de Spielberg (especialmente a La lista de Schindler). Otro caso claro son las varias entregas de la vida de Yip Man -héroe chino contra los japoneses- que ha rodado Wilson Yip que se enmarca en el género más exportable del país: las artes marciales. Para rematar, Wong Kar Wai estrena ahora su versión del personaje en The Grandmaster.

Se trata de buscar un producto asimilable por el público occidental, que sirva para expandir la cultura china y vender buena imagen del país. Para ello, quién mejor que uno de los directores favoritos del gobierno, encargado ya del espectáculo de los Juegos Olímpicos: Zhang Yimou. Además, un director de prestigio mundial por las películas en sus inicios, pero que tampoco está en su mejor momentos de crítica. Ahora a los festivales les interesan más el relevo, la sexta generación, que se opone al régimen con cine de crítica social. Yimou, de la anticuada quinta generación, es ahora un realizador con buena mano, que peca mucho de mercenario. No es garantía más que de una cosa: una buena factura. Le han puesto encima de la mesa el mayor presupuesto que ha tenido nunca una película china. Al fin y al cabo, los americanos nos vienen vendiendo sus superproducciones patrióticas de buena factura realizadas por sus propios mercenarios desde hace décadas. China empieza fuerte ahora. Aquí incluso tenemos una estrella americana, Christian Bale. El jovencito de El imperio del Sol vuelve a revivir la tragedia muchos años después.

Lo más decepcionante quizá, es que se trate de un producto de imitación. Dado que es muy difícil exportar su propio estilo, han decidido simplemente copiar el occidental. Y las copias, lo que tienen, es que siempre deslucen ante la comparación con los originales. Será demasiado convencional, un producto de fácil consumo, repleto de concesiones y de recursos fáciles y con algo de regusto panfletario. Cumplirá en parte su objetivo: dejar contento a un gran número de espectadores en todo el mundo, pero no llegará demasiado lejos en ningún sentido.



Google+

comments powered by Disqus
Las flores de la guerra en festivales: Festival de Berlín




Más críticas de Las flores de la guerra

No hay postcrítica.
Desarrollado por Dinamo Webs
Creative Commons
Publicado bajo licencia
de Creative Commons