La sensación que provoca este film en mi pensamiento es más de lo mismo pero con un tensionado Harrison dando vueltas por su mundo correcto de civilización estadounidense. Puede que la fórmula del actor deje más o menos una decente actuación que si sus compañeros refuerzan, Paul Bettany y Virginia Madsen, puede hacer muy aguantable el film en la primera hora.
Pero es difícil crear tensión y diversidad en una especie de historia repetida mil veces que acaba por agotar a un público que no hace más que esperar que la lentitud de un suspense o la acción justa de algunas escenas acaben para seguir imaginándose la presumible opción del guión para continuar. No espero mucho. Hasta el título es tan justo.