Intuyo que será difÃcil que siquiera se acerque a la calidad de aquel drama protagonizado por Jonathan Rhys Meyers. Pero tampoco creo que estemos ante el descalabro que anuncian los más agoreros. Que te salga un análisis tan brillante y certero como el que Allen consiguió en Match point es algo excepcional; ni los más grandes pueden firmar obras del máximo nivel cada dos dÃas. No se lo pidamos tampoco a Allen. Pero sà le podemos pedir una buena pelÃcula. Lo que ocurre es que, hasta que la vea, yo no desconfÃo: creo en las posibilidades del viejo maestro. Dudo muchÃsimo que El sueño de Casandra no sea una buena pelÃcula.
En definitiva, es un Allen más, fiel a su cita, rodeado de buenos actores (el fantástico Tom Wilkinson, el correcto Ewan McGregor, el irregular Colin Farrell) y de sus habituales espectadores: Todos nosotros, esa gran minorÃa.