La animación japonesa me tiene harto. Hace tiempo que he dejado de prestarle atención y sólo veo una pelÃcula de estas por recomendación muy directa de algunas personas.
Perfect Blue, aunque no es santo de mi devoción, es un thriller sicológico muy bien hecho donde la animación supone un mecanismo muy importante para conseguir resultados diferentes a las pelÃculas con actores de carne y hueso.