Además de tener un tufillo a cine de serie B que echa para atrás, esta pelÃcula se toma la licencia de no dejar casi ningún elemento paranormal sin tocar.
Empieza con un intrigante suceso en una cafeterÃa, que te deja claro que habrá algo detrás que habrá que ir descubriendo. Pero llegado el momento dónde parece que la pelÃcula va a dar un giro interesante, deja atrás las premisas cientÃficas y electromagnéticas para perderse en designios de Dios y del Demonio. Con lo que se convierte en una compleja amalgama de esoterismo y ciencia que intenta abarcar mucho para no aportar nada.
Lo único destacable, son un par de sustos decentes y para de contar. Como decÃa en mi precrÃtica, lo único que han hecho con este tÃtulo es aprovechar el nombre de White Noise para crear una cinta pésima, que va acumulando despropósitos para llegar a un irrisorio final, con nuevas reglas creadas salidas de la nada. La intercalación de imágenes con espectros y las voces amenazadoras, acaban por cansar e incluso llegas a sentir que te toman el pelo como espectador. Lamentable.
Patrick Lussier vuelve a la carga creando otra bochornosa aportación al género del terror. Si queréis pasar miedo, iros a ver Rec. Esta no merece la pena ni el tiempo invertido.