Unos buenos ingredientes para un thriller policÃaco rodado con buen pulso y tono narrativo, y eso que los primeros diez minutos despistan a cualquiera, y que los últimos, la venganza, quizá ya sean hasta un tanto caricaturescos, con reminiscencias a los Dumas, con ese Depardieu ataviado con capa. Y, claro está, con una serie de casualidades no aptas para los más puristas.
Pero lo cierto es que los thrillers franceses son los más parecidos a los americanos, en definitiva, a los mejores en la materia. Su fotografÃa, su dirección y sus actuaciones no chirrÃan y están a la altura.
No se ha escatimado en mostrarnos lo bonito y lo feo de ParÃs, y lo bueno y lo malo de los personajes, con ese gran duelo interpretativo Auteil-Depardieu.
Resumiendo: un buen thriller con grandes interpretaciones que quizá adolece de atmósfera más propia, de un guión menos tendente al dramatismo Dumasiano y a la casualidad, y de una originalidad que se pierde en la primera escena cuando roban el letrero de la calle.
Al menos los franceses no están de vuelta de todo, y no se dedican a reÃrse del espectador en el cine de acción.