No empieza nada mal esta película. Parece ser una buena película de género, con misterio, tensión y oscuridad. Pronto todo se va al garete cuando se descubre que todo era un simulacro (vaya, que giro de guión tan poco usual...) y en ese momento comienza la película de verdad. Con un Christian Slater que pronto desaparece y con un Val Kilmer que es un secundario supuestamente de lujo, de esos que aparecen poco y (supuestamente otra vez) tienen gran importancia.
Toda una serie de despropósitos se pasean ante nosotros. Con frases maravillosas como “la violó y la ahogó una y otra vez”, y todo tipo de situaciones inverosímiles y habituales en el cine de jovenzuelos en peligro.
La dirección no me ha disgustado, desde luego no es un punto negativo en esta película. Y las actuaciones simplemente mediocres, pero no dañinas.
En mi opinión no merece una sola estrella, porque se deja aguantar. Dicho de otra manera, es simplemente mala y no pésima (como “El Rey Arturo”). Y no tiene mucho más que comentar esta gris peliculita de poca monta.