La película que paso a precriticar pasó por el pasado Festival de Venecia, y, allí, nuestro colaborador Robbie la elogió, sobre todo, por el trabajo de su actriz principal, Gwyneth Paltrow (trabajo por el que fue nominada a los Globos de Oro).
Rascando un poco más en la carátula descubrimos también la siempre disfrutable presencia de Sir Anthony Hopkins (el gran Annibal Lecter), y de uno de los chicos de moda en el cine, Jake Gyllenhaal ("Brokeback Mountain" o "Jarhead").
El máximo responsable de la cinta es John Madden, el irregular director de películas como "Shakespeare in Love" o "La mandolina del Capitán Corelli".
De todos estos mimbres vislumbro un cesto que a vista de pájaro destacará y resultará brillante (con unas actuaciones que de lejos serán lo mejor de la película), pero que cuando nos acerquemos no podremos evitar darnos cuenta de la imperfección hecha lazo y nudo de unos segmentos y trazos de guión que no terminan de sustentar la película, escapándose ésta, y con ella cualquier atisbo de cuarta estrella, por los huecos que Mr. Madden no ha sido capaz de trenzar.
No obstante lo anterior, siempre hay que dejar un hueco a la sorpresa.