Ésta era la primera película de su director. Y se nota. Se nota por lo torpe y pedante que es.
Especialmente torpe alguna escena por el final donde se intenta representar el típico descenso a los infiernos de los protagonistas, y resulta más ridículo que Riddick con patucos.
Y la pedantería y pretenciosidad campas a sus anchas de manera sonrojante durante todo el metraje. Quizá el director creyera que su mierda, era la típica mierda que se lleva a un festival y se acaba llevando la mención del jurado, pero para ello el jurado tiene que ser todavía más intelectualmente chirriante que la película. Lo cuál en éste caso era improbable.
Pero lo peor de todo es lo aburrida que es. Uno no entiende como se puede necesitar tanto tiempo para decir tan poco. ¿Cómo puede durar más de dos horas una historia tan sencilla?